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24 Novembro 2019

Marçal de Souza (Tupái). Brasil, †1983

Enfermero, indígena, mártir de la lucha por la tierra de sus hermanos. 

"Pequeño dios", quiere decir Tupa-y en la lengua antigua de los guaraníes. Marçal, enjuto, de rostro moreno, creyente, enfermero de profesión, es la voz de sus hermanos de raza. Es su líder. Su "pequeño dios". Tanto, que le piden que hable ante el Papa Juan Pablo II cuando visita Brasil la primera vez  en 1980. Después, Marçal es asesinado en Aldea Campestre, municipio de Antonio João, por orden del terrateniente. ¿Por qué debe morir? ¿Por qué hay que silenciar su voz? Porque es amigo, defensor y consejero de sus hermanos kayová. Unos días antes, Marçal rechaza cinco millones de cruceiros que le ofrece el terrateniente si consigue que la tribu kayová, de la aldea Piracuá, en Bela Vista, abandone sus tierras. Marçal no sólo rechaza el dinero y todas las ofertas que le hacen, sino que sigue luchando por sus hermanos, por su tribu en asambleas y congresos del Brasil y del extranjero. Su coraje no conoce fronteras ni teme las amenazas, tal como él mismo lo expresa: "Hermanos: no podemos estar de brazos cruzados. Es hora de levantar la voz de nuestras tribus. No podemos tener miedo... Tal vez muchos de nosotros deban escribir nuestra historia indígena con la sangre, pero un día haremos la V de la victoria ante quienes nos oprimen... ¡Saldremos victoriosos!", dice Marçal lleno de entusiasmo, hasta que varios disparos, mientras compra medicamentos para sus enfermos, acaban con sus sueños. Pero no con su lucha que queda palpitando en el corazón de sus hermanos.