16 de setembro 1983

Mais Lidos

  • O Papa descreve o Concílio Vaticano II como a "estrela polar do caminho da Igreja" e apela ao progresso na "reforma eclesial"

    LER MAIS
  • Papa Leão XIV: Um golpe nos poderosos

    LER MAIS
  • “A memória sem cérebro desafia a associação quase automática entre memória e sistema nervoso central”, exemplifica o pesquisador

    Os mistérios mais atraentes da neurobiologia vegetal são os que questionam as categorias do pensamento moderno. Entrevista especial com Guilherme Soares

    LER MAIS

Assine a Newsletter

Receba as notícias e atualizações do Instituto Humanitas Unisinos – IHU em primeira mão. Junte-se a nós!

Conheça nossa Política de Privacidade.

Revista ihu on-line

Natal. A poesia mística do Menino Deus no Brasil profundo

Edição: 558

Leia mais

O veneno automático e infinito do ódio e suas atualizações no século XXI

Edição: 557

Leia mais

Um caleidoscópio chamado Rio Grande do Sul

Edição: 556

Leia mais

16 Setembro 2020

Jim Guadalupe Carney. Honduras, †1983.

Jesuita de origen estadounidense, acompañando la lucha de su pueblo hondureño. Nacido en Chicago, Estados Unidos, su nombre es James Francis. Estudia ingeniería, es soldado en la Segunda Guerra Mundial y obrero en la fábrica Ford, hasta que decide ser jesuita. Desde entonces comienza a soñar con ser misionero en Honduras y con imitar a Jesús hasta el martirio. Como escribe en su autobiografía: "Sentía fuertemente que Cristo me daría la gracia de ser mártir por la justicia."

Ya en Honduras, decide llamarse Guadalupe. Y desde entonces es el "Padre Lupe". Capturado y torturado, es finalmente asesinado por el ejército hondureño -asesorado por el ejército norteamericano- en El Aguacate, Olancho, en plena selva hondureña. Muere acompañando a los campesinos que toman las armas para liberar a su pueblo. Guadalupe afirma: "El noventa por ciento de los guerrilleros de Centroamérica son católicos y necesitan la presencia de un sacerdote para la reflexión evangélica y para los sacramentos. Yo tengo que acompañar a mi pueblo en su lucha por la liberación." Hasta llegar a esta entrega,

Guadalupe recorre un largo camino: apenas ordenado sacerdote, en 1962, llega a Honduras para trabajar entre los campesinos de Yoro y Colón. Vive entre ellos, compartiendo su pobreza, los escucha, anima sus sindicatos, denuncia, escribe. "Quiero vivir y morir por ellos", afirma. Hasta que en 1979 es expulsado del país. Veinticinco mil campesinos firman un petitorio para que regrese, pero el gobierno no se lo permite. Va a Nicaragua y trabaja en la frontera norte, para estar más cerca de su pueblo hondureño. Y ya él regresa para encontrar el martirio y la resurrección.